De Política y Cosas Peores

El tiempo no pasa para las autoridades.

Se han cumplido ya dos años de que el Director del Canal 6 de Nueva Italia, Salvador Adame Pardo fuera levantado, para que su cuerpo fuera encontrado días después.

Dos años de las promesas de Silvano, desde esa fecha la relación entre la aún coordinadora y los periodistas de Michoacán ha ido empeorando, todos lo ven y le comentan al gobernador, pero al parecer puede más el compromiso con la «señora» que la supuesta cercanía de Silvano con los periodistas.

Y es que el trato déspota y prepotente, así como la intolerancia a los señalamientos de la que dice coordinar el área de comunicación del gobierno estatal, han provocado, en varios casos, una malísima relación entre la oficina y los periodistas, aunado a ello, cuando se ha pretendido organizar alguna manifestación, se ha calumniado y difamado a algunos compañeros, la envidia y la división en el interior del gremio no abona a buscar soluciones. Eso lo ha sabido aprovechar la tipa ésta, quien desde su oficina amedrenta y trata de dar línea a los pocos periodistas que aún se cuadran ante su irrisoria figura.

Esto no mejorará hasta que exista o una orden de que se ponga a trabajar o que la corran, pero al parecer a Silvano no le interesa ninguna de las dos y aplica la de los priistas, ni nos ve, ni nos oye.

Incendios.

Flaco favor le hizo el titular de la SEMACCDET, Ricardo Luna al presidente de Uruapan, Víctor Manríquez, al salir con la pifia de que los incendios forestales que han sucedido en el municipio de Uruapan son para desestabilizar a su gobierno.

¿A qué le teme Ricardo Luna para evitar hablar de los aguacateros de Uruapan? Todo mundo sabe que los incendios en Uruapan y la región obedecen a la intención de cambio de uso de suelo, sobre todo para plantaciones de aguacate, la cara norte del cerro de la Cruz, la que no se ve desde la ciudad, está convertida en huertas, desde San José de la Mina hasta el Mirador.

Y los municipios de la región no se quedan atrás, los bosques en Ziracuaretiro también son objetivo de la mafia aguacatera, basta con darse una vuelta por la carretera libre Uruapan – Taretan, para observar que lo que antes era bosque ahora son huertas de aguacate, esas también requieren operativo de desmantelamiento señor secretario.

En Uruapan tenemos a la APEAM, que ha guardado un silencio culposo ante esta devastación, también están el Comité Estatal de Sanidad Vegetal y las Juntas Locales, que son los que tienen registro de la superficie aguacatera, de lo que ha crecido y la ubicación de cada huerta, pero conviene más hacer como que no pasa nada, porque las cuotas generan mucho dinero, tanto en APEAM como en el CESV.

Mientras la tentación de varios por tener más superficie o convertirse en productores del oro verde continúe, la devastación de los bosques continuará. Aparte tenemos la perforación legal e ilegal de pozos profundos, el manejo indiscriminado de productos químicos que producen cáncer y la corrupción en todas las áreas de gobierno que tienen que ver con la industria.

La cadena productiva produce mucho, pero el costo que estamos pagando los michoacanos es más alto.